El primer paso de La Liga corresponde al año 1936,   cuando un grupo de alumnos de los Padres Franceses liderados por don Sergio Eguiguren Ortúzar, se reunió para formar el club “Tigres”. Sin ser buenos para el fútbol, su energía y ganas de jugar los hizo formar este club que debió esperar un año para encontrar adversarios. Tras la paciente espera, en 1937 recibieron la invitación de un grupo de socios del Stade Francais, para jugar contra ellos, allí conocieron a “Coyotes”, cuyo capitán era don Arturo Paredes Pizarro, con esto, La Liga comenzó a tomar forma, hasta que en mayo de 1938  se fundó la asociación deportiva “Liga Independiente de Fútbol”. Años después, en 1976, compraron un terreno agrícola, dando inicio a las instalaciones de un espacio de real importancia para la participación de sus socios.

Esta es la historia amena e interesante de jóvenes emprendedores del siglo 20.

Hoy, estamos en tiempos diferentes; la historia reciente de la Liga  está marcada por un crecimiento sostenido con el apoyo permanente de sus socios. Contamos con 17 Clubes, 68 equipos, 1400 jugadores de Fútbol, 40 socios tenistas,  170 niños que participan en las escuelas de fútbol y tenis, además de sus familiares directos; alcanzando a 5.000  personas que asisten permanentemente a  realizar actividades deportivas, recreativas y sociales en nuestro estadio.

Para seguir  manteniéndonos en el nivel alcanzado en tantos años de esfuerzo y dedicacion , enfatizando la eficiencia y excelencia en el servicio y atención a nuestros socios y su familia, nos importa también,   mantener los valores naturales y esenciales de nuestra institución. Asimismo, nos interesa que nuestros socios compartan  los  principios de  solidaridad,   compañerismo,  fair play y  respeto hacia los demás; solo así podremos continuar caminando con aquellos que ingresaron en la década del 50, con nuestros  socios adultos, con sus hijos y nietos y en especial con todos nuestros  jóvenes que tienen la misión de liderar el futuro de nuestra querida Liga, con trabajo, con tesón, con compromiso, con creatividad, con optimismo y alegría, tratando siempre de lograr la sabiduría necesaria para no olvidarse jamás de los valores fundamentales que nos entregaron nuestros fundadores.